Mi nombre es Andrea y llevo impartiendo inglés desde hace 12 años. Haber pasado mi niñez viendo a mi padre viajar por el mundo, y tantas veces con él, hizo que la pasión por recorrer y descubrir nuevos lugares creciera también conmigo.
Si bien recuerdo que de niña soñaba con cantar canciones en inglés sin inventarme la letra, ya en la adolescencia me imaginaba, maleta en mano, entre países como traductora e intérprete.
El siguiente año cursé DOS MÁSTERES EN PEDAGOGÍA DEL IDIOMA, UNO EN EDUCACIÓN BILINGÜE Y OTRO EN FORMACIÓN DEL PROFESORADO DE LENGUA EXTRANJERA, al tiempo que impartía clases en un centro de formación.
El proyecto, que arrancó en 2013 bajo el seudónimo ENGLISH4U, CAMBIA AHORA DE NOMBRE, IMAGEN Y LUGAR, trayendo consigo todo aquello que sigue funcionando para aterrizar en un espacio donde poder seguir evolucionando a más y a mejor.
En un contexto educativo donde el aprendizaje del idioma no cala, sino que pesa, donde el inglés comienza a estudiarse casi tan pronto como los niños aprenden a andar, y a las puertas de la universidad pocos son los que consiguen hablarlo, es una evidencia y no una opinión el hecho de que algo no funciona.